SpaceX pagó 60.000 millones de dólares por Anysphere, la empresa detrás de Cursor, apenas días después de protagonizar la mayor salida a bolsa de la historia con una captación de 85.700 millones de dólares en el Nasdaq. La operación redefine la apuesta de la compañía espacial en inteligencia artificial aplicada al código.
El precio de Cursor: 60.000 millones por una herramienta que ya usan Stripe, Adobe y Nvidia
Cursor no es un chatbot genérico. Es un agente de inteligencia artificial especializado en escritura automática de código, integrado directamente en el entorno de trabajo del programador. Su empresa matriz, Anysphere, ha conseguido que compañías como Stripe, Adobe y Nvidia lo adopten como herramienta estándar en sus equipos de ingeniería.
Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, lo ha definido públicamente como su servicio de inteligencia artificial empresarial favorito. Esa clase de aval, procedente del hombre que dirige la empresa proveedora de chips que alimenta prácticamente toda la industria de la IA, tiene un peso específico difícil de ignorar en cualquier negociación.
SpaceX pagó 60.000 millones de dólares en acciones propias. No en efectivo. Los accionistas de Anysphere recibirán títulos de una empresa que ahora cotiza en el Nasdaq y que, en el momento del acuerdo, alcanzaba una valoración de 2,9 billones de dólares, superando a Amazon.
La cláusula de abril: cómo SpaceX se aseguró la opción de compra por 10.000 millones
El acuerdo no surgió de improviso. En abril, SpaceX y Anysphere firmaron un contrato de colaboración que incluía una cláusula de opción: SpaceX podía pagar 10.000 millones de dólares por el trabajo conjunto o ejercer la compra total de la empresa por 60.000 millones.
La diferencia entre ambas cifras es enorme, pero SpaceX eligió la adquisición completa. La lógica es clara: pagar 10.000 millones habría dado acceso a los resultados de la colaboración, pero no al activo en sí, ni a su equipo, ni a su propiedad intelectual, ni a su base de clientes corporativos.
Ese tipo de estructura contractual, habitual en el capital riesgo tecnológico, permite al comprador evaluar el producto en condiciones reales antes de comprometerse. SpaceX observó Cursor durante meses antes de decidir que valía seis veces el precio de la opción alternativa.
Quiénes están detrás
La operación debe cerrarse antes de finales de septiembre de 2026. Hasta entonces, ambas empresas operan de forma independiente, aunque la integración estratégica ya está en marcha.
La OPV récord que financió la operación: 85.700 millones en el Nasdaq
SpaceX salió a bolsa en el Nasdaq días antes de anunciar la compra de Anysphere. La oferta pública de venta captó 85.700 millones de dólares, la mayor de la historia en mercados bursátiles. Esa cifra supera con claridad las OPV de referencia anteriores en el sector tecnológico.
La salida a bolsa convirtió a Elon Musk en el primer trillonario de la historia, según los cálculos derivados de su participación en SpaceX. La valoración total de la compañía alcanzó los 2,9 billones de dólares, situándola por encima de Amazon en capitalización bursátil.
El momento elegido para la adquisición de Cursor no es casual. SpaceX dispone ahora de acciones cotizadas con las que pagar operaciones corporativas sin necesidad de movilizar efectivo. La compra de Anysphere se financia precisamente con esos títulos recién listados en bolsa.
Una empresa que pierde dinero y compra por 60.000 millones: la aritmética del optimismo inversor
SpaceX acumula más de 9.000 millones de dólares en pérdidas entre 2025 y lo que va de 2026. La empresa no es rentable. Y aun así, los inversores la valoran en 2,9 billones de dólares y le permiten ejecutar la mayor adquisición de su historia.
Esa aparente contradicción tiene una explicación en la lógica de los mercados tecnológicos de largo plazo. Los inversores no compran el presente de SpaceX, compran su posición futura en tres sectores de altísimo potencial: lanzamiento de cohetes, la red de satélites Starlink y, ahora con más peso, la inteligencia artificial aplicada al desarrollo de software.
Cursor encaja en esa narrativa. Si los modelos de IA continúan automatizando tareas de programación, quien controle las herramientas que usan los ingenieros de las grandes corporaciones tendrá una posición dominante en la cadena de valor del software. SpaceX apuesta a que Anysphere le da esa posición.
La carrera por el liderazgo
La pregunta que los analistas se hacen no es si 60.000 millones es mucho dinero. Es si Cursor puede mantener su ventaja competitiva frente a herramientas similares que desarrollan OpenAI, Google, Microsoft y Anthropic, todas con recursos equivalentes o superiores.
El mercado de los agentes de código: por qué todos quieren esta categoría
Los agentes de codificación por inteligencia artificial son, en este momento, uno de los segmentos más competidos del sector. GitHub Copilot, desarrollado por Microsoft con tecnología de OpenAI, fue el pionero y sigue siendo el más extendido en volumen de usuarios individuales. Pero Cursor ha ganado terreno en el segmento corporativo, donde la profundidad de integración y la precisión del agente importan más que el precio.
La diferencia entre un asistente de código y un agente de código es relevante. Un asistente sugiere. Un agente ejecuta: lee el contexto del proyecto, propone cambios, los implementa y los prueba. Cursor opera en esa segunda categoría, lo que explica su adopción por parte de equipos de ingeniería en empresas como Stripe, que procesa billones de dólares en pagos anuales, o Adobe, cuyo núcleo de negocio es software creativo complejo.
La adopción por parte de Nvidia tiene además una dimensión estratégica adicional. Nvidia no solo usa Cursor: es el proveedor de la infraestructura de chips sobre la que corren los modelos de IA que alimentan al propio Cursor. La relación es circular y mutuamente beneficiosa.
Elon Musk, primer trillonario de la historia, amplía su ecosistema de IA
Elon Musk ya controla xAI, la empresa que desarrolla el modelo Grok y compite directamente con OpenAI y Anthropic. Con la compra de Anysphere, añade a ese ecosistema una herramienta de IA con penetración real en los equipos de ingeniería de las mayores corporaciones tecnológicas del mundo.
La pregunta que no responde el acuerdo es si Cursor seguirá siendo compatible con los modelos de IA de terceros, como los de Anthropic o OpenAI, que actualmente utiliza como base. Una integración exclusiva con Grok ampliaría el ecosistema de xAI, pero podría alejar a clientes corporativos que prefieren la neutralidad de proveedor.
Musk ha construido en los últimos años una arquitectura empresarial que conecta cohetes, satélites, vehículos eléctricos, redes sociales e inteligencia artificial. Cursor añade una pieza que no tenía: presencia directa en el flujo de trabajo diario de los programadores que construyen el software del resto de la industria.
Lo que viene
La operación debe cerrarse antes del 30 de septiembre de 2026. Una vez completada, los equipos de Anysphere pasarán a operar bajo el paraguas de SpaceX, aunque no está confirmado si Cursor mantendrá su marca independiente o se integrará bajo otro nombre corporativo.
El dato más accionable para el sector es la señal de precio que emite esta transacción. Una herramienta de codificación con clientes corporativos consolidados, pero sin rentabilidad confirmada, acaba de ser valorada en 60.000 millones de dólares. Eso establece un nuevo suelo de referencia para las negociaciones de adquisición en el segmento de agentes de IA empresarial durante los próximos doce a veinticuatro meses.
Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial.
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