Virginia Dignum: «La IA no es inevitable: hay que atreverse a elegir»

Pocas voces tienen tanta autoridad para hablar de IA responsable como la de Virginia Dignum. Catedrática Wallenberg de Inteligencia Artificial Responsable en la Universidad de Umeå (Suecia), directora del AI Policy Lab, miembro del órgano asesor de alto nivel sobre IA de la ONU y autora de The AI Paradox (Princeton University Press, 2026). Esta semana, en «El Domingo de Iberia», responde sin anestesia: los sellos de «IA ética» que venden las consultoras «no significan nada», demasiadas decisiones se toman por puro miedo a quedarse fuera, y a España y Latinoamérica les pide una sola cosa: columna vertebral.

«La IA no es responsable: los responsables somos nosotros»

Para un lector no técnico: ¿qué significa realmente «IA responsable», en términos llanos?

No significa que la IA sea responsable. Significa que las personas necesitamos poder entender qué hace la IA, cómo aplicarla y cómo desarrollar los mecanismos y las figuras capaces de asumir la responsabilidad por las decisiones que tomamos y de rendir cuentas por sus consecuencias.

La IA no es solo una tecnología, un programa o un trozo de hardware. Es un sistema sociotécnico. La parte técnica no existe en el vacío: la responsabilidad se refiere a la parte social, la que define el espacio en el que la tecnología se desarrolla, se usa y se mantiene.

Sellos de «IA ética» en venta: «No significan nada»

¿Se está convirtiendo la «IA ética» en una etiqueta de marketing? ¿Cómo la mantenemos honesta?

Sí, en parte. Hoy puedes comprar sellos de «IA responsable» o de «IA ética» en la mayoría de las consultoras. Ninguno significa nada. Pero ¿qué es exactamente lo que habría que mantener honesto? ¿La IA? ¿Los vendedores? ¿Nosotros mismos? La IA no es ética. La ética va de nosotros: cómo usamos la IA, para qué la usamos, cómo elegimos qué IA utilizar…

La IA no es inevitable. Tenemos opciones, pero necesitamos atrevernos a elegir. Y no veo a los gobiernos ni a las empresas haciendo gran cosa en ese sentido.

Lo que la gobernanza global puede hacer (y lo que no)

¿Qué puede —y qué no puede— hacer de forma realista la gobernanza global respecto a la IA?

Concienciar, alfabetizar, y fijar, vigilar y evaluar unas «líneas de mínimos»: los requisitos básicos que los sistemas de IA y sus usos deben garantizar en términos de capacidad, de verificabilidad y de uso de recursos. Como punto de partida.

«Exijan a sus gobiernos que les crezca la columna vertebral»

¿Qué deberían exigir países como España o los de Latinoamérica, en lugar de limitarse a adoptar?

Exijan a sus gobiernos que les crezca la columna vertebral. Que haya regulación sobre el desarrollo y el uso de la IA, que existan métricas y transparencia sobre los costes de la IA, y que todos adopten un enfoque guiado por el propósito y no por la tecnología: que tengamos la tecnología no significa que la necesitemos ni que debamos usarla.

Hay demasiado FOMO —miedo a quedarse fuera— guiando las decisiones, incluidas las de gobiernos y servicios públicos, y muy poco responder a la Pregunta Cero: ¿debería usarse aquí la IA? ¿Es la IA realmente la mejor opción en este caso?

Lo que le preocupa y lo que le da esperanza

¿Qué es lo que más le preocupa, y qué le da esperanza, de este momento?

Me preocupa la falta de voluntad y de capacidad de los gobiernos para regular el desarrollo y el uso de la IA. Llevo unos 15 años en este campo y siempre ha sido un paso adelante y dos atrás; pero ahora mismo no hay avance alguno, solo retroceso: desde las propuestas para pausar y debilitar el Reglamento europeo de IA hasta la inacción del Gobierno de Estados Unidos, pasando por el debilitamiento y la pérdida de peso de los organismos globales, como la ONU.

Me da esperanza que los usuarios parecen estar rebelándose contra la «IA», en particular las generaciones más jóvenes; y el resurgir del interés por explorar alternativas a la carrera de escalado de la IA basada en datos, como la generativa.

Ficha · La entrevistada

Virginia Dignum es catedrática Wallenberg de Inteligencia Artificial Responsable en la Universidad de Umeå (Suecia), donde dirige el AI Policy Lab, y miembro del órgano asesor de alto nivel sobre inteligencia artificial de Naciones Unidas. Lleva más de 15 años trabajando en la gobernanza y la ética de la IA y es autora de The AI Paradox: How to Make Sense of a Complex Future (Princeton University Press, 2026). Más sobre su trabajo en aipolicylab.se. Entrevista realizada por correo para «El Domingo de Iberia» de LaPrensaIA; traducción y edición de estilo de la redacción.

Foto cortesía de Virginia Dignum.

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