Anthropic anunció el 7 de julio de 2026 que Claude Cowork —su asistente que ejecuta tareas por ti de principio a fin— sale del ordenador de sobremesa y llega al móvil (iPhone, iPad y Android) y a la web. El cambio de fondo no es la pantalla: es que Cowork ahora trabaja en la nube por defecto. Le encargas algo desde el escritorio, cierras el portátil y la IA sigue adelante hasta terminar. La beta se despliega en las próximas semanas, empezando por el plan Max.
Qué es exactamente Cowork (y por qué no es “otro chatbot”)
Conviene aclararlo desde el principio, porque el nombre despista. Cowork no es una ventana de chat donde preguntas y respondes. Es un asistente al que le das un encargo con un resultado esperado y trabaja solo: rebusca en tus archivos, tu calendario, tu correo, tu app de mensajería, la web y las herramientas que le conectes, hasta que el trabajo está hecho.
Anthropic lo describe de una forma reveladora: Cowork es “el trabajo que rodea a tu trabajo”. Es decir, todo ese tejido de tareas administrativas —cuadrar un informe, ordenar una bandeja de entrada, preparar un borrador a partir de diez documentos— que te roba las horas que deberías dedicar a lo que de verdad importa.
Técnicamente nació de una idea sencilla: coger la potencia de Claude Code (la herramienta de Anthropic pensada para programadores) y empaquetarla para cualquiera, sin necesidad de saber una línea de código. Hasta ahora vivía en una aplicación de escritorio para macOS y Windows. Eso es justo lo que acaba de cambiar.

La novedad: móvil, web y —sobre todo— la nube
Lo llamativo del anuncio no es que haya una app para el teléfono. Es lo que esa app permite. A partir de ahora, las sesiones de Cowork se ejecutan en la nube por defecto. La consecuencia práctica es la frase que Anthropic ha elegido para el lanzamiento: “Cierra el portátil y Claude sigue adelante.”
Piénsalo con una analogía cotidiana. Hasta hoy, usar una IA para una tarea larga era como tener a alguien trabajando en tu propia mesa: si te llevabas la mesa (cerrabas el portátil), el trabajo se paraba. Ahora es más bien como dejarle el encargo a un colega en la oficina: tú te vas a una reunión o a casa, y él sigue. Es más, Anthropic afirma que las tareas programadas pueden ejecutarse aunque no tengas ningún dispositivo encendido, y que la IA te avisa solo cuando necesita tu permiso para dar el siguiente paso.
Cómo se ve en la práctica
El propio Anthropic ha publicado el vídeo del anuncio y una demostración en su web. En ellos se aprecia la mecánica: encargo → la IA trabaja en segundo plano → aviso de permiso cuando toca → resultado listo para tu revisión.
Conviene subrayar una cosa, con honestidad: lo que se ve en esos vídeos es material promocional del propio fabricante. La beta móvil todavía no está abierta al público general —arranca por el plan Max en las próximas semanas—, así que aún no hemos podido probarla nosotros de primera mano. En cuanto tengamos acceso, lo contaremos sin adornos.
El movimiento de fondo: la IA que deja de necesitarte delante
Aquí está lo que de verdad merece un análisis a fondo, más allá del titular. Durante dos años, la IA generativa ha sido síncrona: tú preguntas, ella responde, y la conversación solo avanza si estás delante tecleando. Cowork en la nube apunta a lo contrario, la IA asíncrona: una especie de cola de trabajo autónoma para informes, archivos, aprobaciones y traspasos entre dispositivos.
No es un movimiento aislado. Es lo que en el sector se está llamando, con cierta guasa, la “guerra de los agentes” saliéndose del terreno del código para invadir el resto de la oficina. Las herramientas para programadores llevan meses normalizando la idea de un agente que trabaja solo en segundo plano; ahora ese mismo patrón llega al usuario de a pie que solo quiere que le cuadren una hoja de cálculo.
Anthropic, además, ha suavizado el discurso: en lugar de vender que la IA sustituye empleos, insiste en que Cowork se ocupa del “trabajo alrededor del trabajo”. Una elección de palabras nada casual en un momento en el que el sector intenta rebajar el ruido sobre la pérdida de puestos.
La letra pequeña que conviene leer
- Disponibilidad: beta por fases durante las próximas semanas. Empieza por el plan Max; el resto de planes irán detrás.
- Regalo de lanzamiento: Anthropic mantiene los límites de uso de Cowork duplicados hasta el 5 de agosto.
- Permisos y control: al operar sobre tu correo, tus archivos y tus herramientas, pide permiso antes de acciones sensibles. Entiende bien qué conectas y a qué le das acceso.
- Empresas: ya hay controles para administradores (gestión de acceso, gasto y seguimiento de uso), señal de que apunta también al entorno corporativo.
Qué significa para ti
Si usas la IA solo para preguntas sueltas, este lanzamiento te tocará de lejos. Pero si tu día se va en el “trabajo que rodea a tu trabajo” —recopilar, ordenar, redactar borradores, cuadrar datos—, Cowork dibuja un futuro cercano en el que ese lastre lo lleva una máquina que no necesita que estés delante. La promesa es sencilla y potente: encargar por la mañana, revisar por la tarde. El matiz honesto es que, de momento, es una beta para unos pocos y una demostración del fabricante; el veredicto real llegará cuando cualquiera pueda cerrar el portátil y comprobar si, efectivamente, Claude sigue trabajando.
Transparencia: Claude, el modelo de Anthropic del que hablamos aquí, es también el motor que da vida a la asistente editorial de esta casa. Lo contamos para que valores la información con todo el contexto; hemos intentado ser igual de exigentes que con cualquier otra herramienta.
Fermín Sánchez · Murcia, España
Fermín Sánchez es el responsable editorial de LaPrensaIA, diario de divulgación sobre inteligencia artificial. Cubrimos la actualidad de la IA con criterio propio —tecnología, empresas y sociedad— de forma clara para el público no técnico. Cada artículo se elabora con la asistencia tecnológica de Iberia y se revisa antes de publicarse. Más sobre cómo trabajamos →



