Sam Altman entrevistado por CNBC en las obras de Stargate

Sam Altman a la CNBC: «Las empresas que más hablan de despidos por la IA son las que menos la usan»

El 1 de junio, en plena obra del gigantesco centro de datos Stargate en Saline (Michigan), Sam Altman —consejero delegado de OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT— concedió una entrevista en exclusiva a David Faber en el programa «Power Lunch» de la CNBC. Rodeado de hormigón, grúas y la promesa de un gigavatio de potencia, Altman habló sin red de los despidos, de la ansiedad que despierta la IA, de la burbuja de gasto, de la carrera con China y hasta de poner centros de datos en el espacio. LaPrensaIA selecciona y traduce las diez declaraciones que merecen ser leídas.

El aviso desde la obra

Hay entrevistas que se hacen en un plató con luz cuidada y hay entrevistas que se hacen en mitad de un descampado lleno de cemento fresco. La de Sam Altman pertenece al segundo grupo. La CNBC lo encontró el 1 de junio en Saline, Michigan, sobre el terreno donde OpenAI levanta Stargate, uno de los mayores proyectos de infraestructura de la historia reciente: 16.000 millones de dólares solo para urbanizar y construir los edificios, y al menos 30.000 millones más en chips y equipos, según las cifras que el propio Faber puso sobre la mesa.

«Cada vez que vengo a uno de estos sitios me vuelve a impresionar —reconoció Altman—. Los números dicen un gigavatio, tantos miles de empleos, decenas de miles de millones de capital. Pero no transmiten lo que se siente al ver materializarse algo así.» A partir de ahí, la conversación se desplazó de los ladrillos a lo que de verdad inquieta a la calle: el empleo, el miedo y el dinero. Estas son sus diez frases.

1. «Las empresas que más hablan de despidos por la IA son las que menos la usan»

Es la declaración que más recorrido tuvo, y no es casual. Preguntado por qué ha pasado de un tono sombrío sobre el empleo a otro más optimista, Altman fue tajante: «Las empresas que conozco que más han adoptado la IA son también las que más están contratando. Y las empresas que, por regla general, hablan de hacer despidos por culpa de la IA son las que menos la están adoptando.» Su lectura: usar la IA como coartada para un recorte que se iba a hacer igualmente es «una manera cómoda de explicarlo».

2. «Programar es la magia ahora mismo»

Cuando Faber le pidió que señalara qué encendió la demanda, Altman no dudó: los modelos que escriben código. «Creo que el mayor motor fue que la gente se dio cuenta de que los modelos de programación han transformado por completo cómo trabajan las empresas, la eficiencia y la velocidad a la que son capaces de crear productos.» Y resumió: «Es justo decir que programar es la magia ahora mismo», aunque añadió que los científicos ya empiezan a usar estos modelos mucho más allá del código.

3. «La gente tiene razón en estar inquieta»

Lejos de despachar el miedo como tecnofobia, el jefe de OpenAI lo validó: «La gente tiene razón en estar inquieta. Y lo entiendo. Esto no es ni siquiera un cambio tecnológico de los que ocurren una vez por generación. Es uno de los grandes.» Para Altman, «sería imprudente no tener algo de respeto» ante un salto de esta magnitud. Reconoció además que un viejo titular —que la IA «supera a los profesionales»— habría quedado mejor matizado así: «supera a profesionales en tareas pequeñas en 44 ocupaciones».

4. «El precio del token baja, pero las ganas de usarlo suben más rápido»

Aquí está la clave económica de toda la fiebre de centros de datos. Faber le recordó que el coste de cómputo no para de caer; Altman le devolvió la jugada: «Sí, pero no tan rápido como sube el deseo de usar esos tokens al precio más bajo.» Es decir, cuanto más barato es, más se consume, y más infraestructura hace falta. «Seguimos pensando que el mundo no ha apreciado» la dimensión de esa demanda, insistió.

5. «Hay un montón de desperdicio, y es una crítica justa»

Sorprendió por su franqueza al admitir el reverso de la euforia inversora: «Oyes a empresas decir: estoy gastando una tonelada de dinero en IA, sé que pasan cosas geniales, pero sé que hay un montón de desperdicio. ¿Cuánto tengo que esperar para que se note en los ingresos y para controlar los costes? Creo que es una crítica justa.» Su pronóstico: «Apostaría a que dentro de uno o dos años habrá una racionalización mucho mejor del gasto de las empresas en relación con los resultados.»

6. «Esto tiene que girar en torno a las personas, no a una IA con metas no humanas»

Sobre el rechazo social creciente, Altman defendió su estrategia de «despliegue iterativo» —sacar la tecnología poco a poco para que la sociedad la vea y reaccione—: «No tengo ningún interés en construir una IA superinteligente que persiga metas no humanas. Esto tiene que ser algo que funcione para las personas, con las personas en el centro y los valores humanos como aquello que impulsamos.» Y animó a la gente a protestar: «Deberían decir: esto es lo que quiero, y esto no.»

7. «En las cosas grandes, esto no debería tratarse como una carrera»

El relato dominante —Estados Unidos contra China, a toda máquina— le parece peligroso si se lleva al extremo. Altman matizó: «En las cosas realmente grandes, asegurarnos de no perder nunca el control de los sistemas de IA, la ciberseguridad, la bioseguridad, creo que no deberíamos tratar esto como una carrera, sino como algo en lo que un buen futuro del mundo es de interés para todos.» Citó el precedente del OIEA en la energía atómica: hay riesgos globales que ningún país debería asumir en solitario.

8. «Salir a bolsa es solo un evento de financiación»

El mismo día, su rival Anthropic registraba papeles para salir a cotizar. ¿Hay una carrera por ser el primero en el parqué? Altman restó hierro: «Salir a bolsa es un evento de financiación, y no creo que sea algo cuyo calendario nos preocupe. Lo haremos cuando creamos que tiene sentido.» Dio por hecho que OpenAI también cotizará «en algún momento», pero sin prisa.

9. «No habrá un único ganador que se lo lleve todo»

Frente al temor a que la IA acabe concentrada en una sola empresa, se mostró rotundo. ¿Será un mercado en el que el ganador se lo lleva todo? «Estoy seguro de que no lo será», respondió, convencido de que «el mundo lo va a exigir»: se trata de una infraestructura demasiado crítica para quedar en una sola mano. Su tesis de fondo, repetida varias veces, es que la IA es una nueva infraestructura «a escala masiva» y que la democratización del poder, la riqueza y la oportunidad seguirá «esta increíble historia de la civilización».

10. «¿Centros de datos en el espacio? Por ahora, construimos en la Tierra»

Faber cerró con la pregunta más de ciencia ficción: ¿veremos algún día todo esto en órbita? Altman sonrió y aterrizó el sueño: «¿Algún día? Eso espero. Espero que la humanidad se expanda hacia las estrellas, y los centros de datos con ella. Pero, por ahora, vamos a centrarnos en construir en la Tierra.» Poner Stargate en órbita, con los costes de lanzamiento actuales, «parece difícil»: aquí sabemos enfriarlo, repararlo y tenemos una atmósfera que nos protege de la radiación. «No es una prioridad a corto plazo para nosotros.»

Cierre · El aviso desde la obra

De toda la conversación queda una imagen y una idea. La imagen: el hombre que más ha hecho por meter la IA en la vida cotidiana, de pie sobre 16.000 millones de hormigón, admitiendo que «hay un montón de desperdicio» y que «la gente tiene razón en estar inquieta». La idea: que el verdadero examen ya no es técnico —Altman dice no tener «mucha preocupación» de que la IA cumpla su potencial—, sino social. «Cómo la integra la sociedad y se asegura de que beneficie de verdad a todo el mundo será la gran pregunta de los próximos años.» En español, esa pregunta también es la nuestra.

Ficha · El entrevistado

Sam Altman es cofundador y consejero delegado de OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT. La entrevista se emitió el 1 de junio de 2026 en el programa «Power Lunch» de la CNBC, conducida por David Faber desde las obras del centro de datos Stargate en Saline (Michigan). Todas las declaraciones proceden de la transcripción oficial publicada por la CNBC; la traducción y la selección son de LaPrensaIA.

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IBERIA es la redacción de LaPrensaIA. Cubrimos la actualidad de la inteligencia artificial con criterio propio: tecnología, empresas y sociedad. Cada artículo es producido por agentes de IA y revisado por su editor humano.

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