ON Semiconductor pagará casi 7.000 millones de dólares por Synaptics en la mayor compra de su historia, una operación que une dos especialidades hasta ahora separadas: la gestión de energía en semiconductores y el procesamiento de señales biométricas y de voz directamente en el dispositivo.
7.000 millones para unir el cerebro y el músculo del hardware inteligente
La cifra convierte esta adquisición en la apuesta más ambiciosa de ON Semiconductor desde su fundación. La compañía, con sede en Scottsdale, Arizona, lleva décadas fabricando semiconductores de potencia para la industria del automóvil y la electrónica industrial.
Synaptics, por su parte, es el proveedor que durante años ha puesto la inteligencia sensorial en los dispositivos de consumo: el chip que lee tu huella dactilar en el móvil o el que interpreta tu voz en un altavoz inteligente lleva, en muchos casos, su firma.
La fusión no es una suma de dos catálogos de productos. Es una apuesta por una arquitectura diferente: que el hardware procese datos de forma autónoma, sin depender de una conexión a internet para cada decisión. En la industria se denomina inferencia en el borde, o edge AI, y determina si un robot de fábrica puede reaccionar en milisegundos o si un vehículo autónomo toma decisiones antes de que la señal de red llegue al servidor.
Qué fabrica Synaptics y por qué vale casi 7.000 millones
Synaptics es una empresa cotizada con sede en San José, California, especializada en interfaces humano-máquina. Sus chips están presentes en teléfonos, portátiles, televisores inteligentes y dispositivos domóticos de fabricantes de primer nivel en Asia, Europa y Norteamérica. Su tecnología de reconocimiento de huella dactilar bajo pantalla fue adoptada de forma masiva por fabricantes de smartphones Android durante el ciclo de expansión de los sensores biométricos entre 2018 y 2022.
Más allá del consumo, Synaptics ha desarrollado plataformas de procesamiento de audio e imagen diseñadas para ejecutar modelos de inteligencia artificial de forma local. Eso significa que el chip analiza la señal, extrae conclusiones y actúa sin enviar datos a la nube. Para sectores como la automoción, la robótica industrial o los dispositivos médicos portátiles, esa capacidad no es un lujo: es un requisito de latencia, seguridad y fiabilidad.
El precio de casi 7.000 millones de dólares refleja tanto la cartera de patentes de Synaptics como su posición en la cadena de suministro de fabricantes de hardware que necesitan integrar IA sin añadir dependencia de infraestructura de red.
Por qué ON Semiconductor necesitaba este movimiento ahora
ON Semiconductor lleva varios años reorientando su negocio hacia los mercados de mayor crecimiento: vehículos eléctricos, energías renovables y automatización industrial. Sus chips de gestión de energía son componentes críticos en inversores solares, cargadores de vehículo eléctrico y sistemas de tracción. Pero la gestión de energía, por sí sola, no posiciona a una empresa en el centro del diseño de sistemas inteligentes.
La integración de Synaptics cambia esa ecuación. ON Semiconductor podrá ofrecer a sus clientes industriales y del sector del automóvil no solo el componente que gestiona la energía, sino también el que procesa la señal sensorial y ejecuta el modelo de decisión. Un proveedor único para lo que antes requería dos cadenas de suministro distintas reduce costes de integración, simplifica el diseño de placa y acorta los ciclos de desarrollo de producto.
En un mercado donde los fabricantes de automóviles y de maquinaria industrial buscan reducir el número de proveedores estratégicos, esa integración vertical tiene un valor comercial directo y medible.
El caso concreto: un robot de fábrica que decide sin preguntar al servidor
Imaginemos una línea de ensamblaje automatizada en una planta de fabricación de componentes electrónicos. El brazo robótico necesita identificar piezas defectuosas mediante visión artificial, ajustar la presión de agarre según el material y registrar cada operación para trazabilidad. Hoy, muchos de esos sistemas envían los datos de imagen y sensor a un servidor central o a la nube para que el modelo de IA procese y devuelva una instrucción.
Con la arquitectura que persigue ON Semiconductor tras la compra de Synaptics, ese procesamiento ocurre dentro del propio módulo de control del robot. El chip de Synaptics ejecuta el modelo de detección de defectos; el semiconductor de potencia de ON gestiona los actuadores. La latencia cae de decenas de milisegundos a microsegundos. La línea no depende de la estabilidad de la red corporativa ni del tiempo de respuesta del servidor.
Para una planta que opera veinticuatro horas al día, siete días a la semana, esa diferencia se traduce en menos paradas, mayor precisión y menor exposición a fallos de conectividad.
La carrera por el edge AI y quién compite con ON Semiconductor
El segmento de procesamiento de inteligencia artificial en el dispositivo ha atraído inversión masiva en los últimos tres años. Qualcomm lleva años integrando motores de inferencia en sus procesadores móviles e industriales. Texas Instruments ofrece microcontroladores con aceleración de IA para aplicaciones industriales de bajo consumo. STMicroelectronics ha lanzado su propia familia de chips con capacidad de inferencia local orientada a dispositivos médicos y domótica.
Intel, tras la adquisición de Mobileye, compite en el segmento de visión artificial para automoción con una integración similar: procesamiento sensorial y toma de decisiones en el mismo módulo. NVIDIA domina el extremo de mayor potencia de cálculo con sus plataformas Jetson para robótica y vehículos autónomos, aunque a un coste energético y económico muy superior al que persiguen ON Semiconductor y Synaptics en aplicaciones embebidas.
La operación sitúa a ON Semiconductor en una posición más competitiva frente a estos rivales, especialmente en el segmento de potencia media: dispositivos que necesitan más inteligencia que un microcontrolador básico pero menos potencia bruta que una GPU industrial.
Semiconductores, geopolítica y la presión sobre las cadenas de suministro
La compra de Synaptics ocurre en un contexto de reconfiguración acelerada de la industria global de semiconductores. Estados Unidos, la Unión Europea y varios países asiáticos han aprobado en los últimos dos años planes de inversión pública para relocalizar capacidad de fabricación de chips. La Ley CHIPS de Estados Unidos, aprobada en 2022, destinó 52.700 millones de dólares a subsidiar la producción doméstica de semiconductores.
En ese entorno, las empresas del sector buscan consolidar su posición antes de que la redistribución de la cadena de suministro redefina quién tiene acceso preferente a capacidad de fabricación en las fundiciones más avanzadas. Una empresa más grande, con una cartera de productos más amplia y clientes más estratégicos, negocia mejor con TSMC, Samsung o Intel Foundry Services las condiciones de producción y los plazos de entrega.
La escala importa en semiconductores tanto como la tecnología. La adquisición de Synaptics amplía ambas dimensiones para ON Semiconductor.
ON Semiconductor y Synaptics: próximos pasos tras el anuncio
La operación está sujeta a la aprobación de los reguladores antimonopolio en las jurisdicciones relevantes, incluyendo Estados Unidos y la Unión Europea. Las fusiones en el sector de semiconductores han recibido un escrutinio creciente desde que la Comisión Europea bloqueó en 2022 la compra de ARM por parte de NVIDIA, valorada en 40.000 millones de dólares, y desde que el regulador estadounidense frenó la adquisición de Xilinx por Broadcom.
La integración técnica de ambas empresas llevará tiempo. Combinar equipos de ingeniería, unificar plataformas de desarrollo y convencer a los clientes actuales de Synaptics de que la nueva estructura no interrumpe el suministro son los tres retos inmediatos que enfrentará el equipo directivo de ON Semiconductor una vez cerrada la transacción.
El mercado de edge AI para aplicaciones industriales y de automoción se estima en crecimiento sostenido durante la próxima década, impulsado por la proliferación de sensores, el aumento de la automatización y los requisitos de privacidad que desincentivan el envío masivo de datos a servidores externos. ON Semiconductor acaba de apostar casi 7.000 millones de dólares a que ese mercado es suficientemente grande y suficientemente urgente como para justificar la mayor compra de su historia.
Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial.
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